La tendencia botánica sigue dominando el diseño de interiores también este año, un fenómeno acentuado por la pandemia mundial, que nos obligó a pasar más tiempo en casa. Los estudios han demostrado que la interacción con la naturaleza es esencial para nuestra salud física y mental, y la falta de contacto directo con el entorno natural llevó a muchos de nosotros a introducir la naturaleza en nuestros hogares.
Las casas modernas están cada vez más llenas de elementos botánicos: desde plantas vivas y estampados con motivos naturales hasta adornos inspirados en la naturaleza. Una tendencia especialmente apreciada en este sentido es el uso de líquenes estabilizados.
Este tipo de vegetación, que requiere muy poco mantenimiento, aporta un aire fresco y natural a cualquier espacio y ofrece, al mismo tiempo, una solución elegante y duradera para acercar la naturaleza a nosotros.
Los líquenes: de la naturaleza salvaje a la decoración de interiores
Los líquenes son organismos fascinantes del reino Fungi que destacan por la simbiosis entre un hongo y un alga. Estos organismos son famosos por su extraordinaria capacidad de adaptación, pues pueden sobrevivir en las condiciones más duras: desde suelos áridos y rocas expuestas a vientos fríos hasta árboles cubiertos de musgo o madera en descomposición.
Los líquenes para interiores, como los de la gama Evergreen, son líquenes auténticos, pero estabilizados. El proceso de estabilización consiste en recolectar los líquenes completamente desarrollados e introducirlos en una solución especial a base de glicerina y otras sustancias naturales.
Al absorber esta solución, los líquenes pierden su savia y posteriormente se rehidratan durante varios días. Este proceso permite conservarlos en una variedad de colores gracias a la incorporación de colorantes alimentarios en la solución conservante.
La estabilización de los líquenes es un proceso completamente natural que mantiene sus texturas y tonalidades originales durante un periodo de hasta 10 años. Las especies de líquenes utilizadas con mayor frecuencia en la decoración de interiores pertenecen al género Cladonia Stellaris y se recolectan principalmente en regiones septentrionales, cerca del círculo polar ártico. Estos líquenes no solo aportan un toque de naturaleza a los espacios interiores, sino que también ofrecen una estética única, duradera y ecológica.
¿Cómo pueden utilizarse los líquenes estabilizados?
Los líquenes estabilizados se han convertido en una tendencia al alza en el diseño de interiores y la arquitectura gracias a su versatilidad y sus múltiples beneficios. Estos organismos, que pueden utilizarse tanto en espacios interiores como exteriores, aportan una nota distintiva y un elemento natural a cualquier ambiente. En exteriores es fundamental colocarlos en zonas de sombra para evitar que pierdan rápidamente el color.
A medida que crece su popularidad, diseñadores y arquitectos los integran de forma creativa en distintos proyectos: desde paredes decorativas y muebles hasta lámparas. Los líquenes no solo mejoran la estética de viviendas, espacios comerciales, hoteles o restaurantes, sino que también resultan muy prácticos por el escaso mantenimiento que requieren.
Además, los líquenes contribuyen considerablemente a mejorar la calidad del aire y reducen los problemas respiratorios, una ventaja especialmente apreciada en entornos de trabajo como las oficinas. Gracias a sus propiedades de absorción acústica, crean un ambiente más relajante y menos estresante.
Integrar líquenes en el diseño de interiores resulta ser una elección estética y, a la vez, beneficiosa para la salud y el bienestar.
Durabilidad de los líquenes estabilizados: lo que debes saber
Los líquenes estabilizados son conocidos por su impresionante vida útil, que puede alcanzar entre 10 y 15 años si se cuidan correctamente. Estos líquenes, que no necesitan agua ni luz natural, son extremadamente resistentes cuando se conservan en condiciones óptimas.
Para garantizar la longevidad de los líquenes estabilizados, es fundamental cumplir unos requisitos sencillos. En primer lugar, la humedad de la estancia debe mantenerse en un mínimo del 40%. También es importante evitar colocar los líquenes cerca de fuentes de calor, como chimeneas o radiadores, que pueden acelerar su deterioro. Debe evitarse la luz solar directa para impedir que afecte a su delicada estructura.
Instalación de líquenes estabilizados: guía de aplicación y recomendaciones
Los líquenes estabilizados son una opción popular para decorar interiores gracias a su aspecto natural y su fácil mantenimiento. A diferencia de las plantas vivas, no necesitan tierra y pesan poco, lo que permite instalarlos en distintas superficies, incluidas paredes, estructuras suspendidas e incluso techos.
Por lo general, los líquenes estabilizados se suministran en formatos como paneles, que pueden montarse sobre soportes rígidos o flexibles según las necesidades concretas del espacio donde vayan a colocarse. La instalación puede realizarse mediante encolado, con adhesivos especialmente diseñados, o mediante fijación mecánica con tornillos o grapas. Estos métodos ofrecen flexibilidad según el tipo de soporte y los requisitos del proyecto.
También existe la opción de adquirir los líquenes en envases sellados, como bolsas, que requieren montar cada pieza individualmente sobre el soporte con un adhesivo adecuado. Este método puede ser ideal para proyectos que exigen una personalización detallada del diseño.
Conviene señalar que, aunque los líquenes estabilizados ofrecen una estética agradable y pueden contribuir a mejorar el aspecto general de un espacio, no sustituyen a los acabados especiales, como los hidrófugos o ignífugos. Para obtener resultados óptimos, se recomienda aplicar los líquenes sobre superficies previamente acabadas e integrar la vegetación como elemento decorativo dentro de un procedimiento de acabado bien planificado.
Mantenimiento de los líquenes: beneficios y consejos de cuidado
Los líquenes no necesitan luz directa, riego regular ni poda, por lo que resultan muy fáciles de mantener. Además, resisten las variaciones de temperatura y los ataques de insectos. Debes evitar exponerlos a temperaturas elevadas y a la luz de lámparas halógenas, ya que pueden provocar que se sequen antes de tiempo.
Otro aspecto destacable de los líquenes es que son completamente naturales y no emiten dióxido de carbono, sustancias tóxicas ni alérgenos. Esto los convierte en una opción excelente para entornos sensibles en los que es importante evitar cualquier tipo de irritante.
Los líquenes también son indicadores útiles de la humedad ambiental. Aunque están conservados, absorben la humedad del aire y su textura cambia en función de ella: se vuelven rígidos y quebradizos cuando la humedad desciende por debajo del 40%, pero recuperan su elasticidad cuando se restablece el nivel de humedad. Gracias a sus propiedades antiestáticas, los líquenes no acumulan polvo y ayudan así a mantener un entorno más limpio.
Disponibles en una amplia paleta de colores, los líquenes pueden integrarse fácilmente en cualquier estilo de decoración interior, aportando no solo un elemento natural, sino también un detalle decorativo versátil y elegante.