Cardos preservados
Los cardos preservados pueden introducir un contraste de formas en un ramo con flores redondeadas y plantas delicadas. Las variantes blancas, amarillas, naranjas, rojas o verdes ofrecen acentos para composiciones de temporada y proyectos con paletas bien definidas. Colocados en unos pocos puntos, pueden conectar el centro del arreglo con los elementos del exterior.
Para una decoración con texturas variadas, deja suficiente espacio alrededor de los cardos y evita ocultarlos entre flores más voluminosas. Un tono repetido en el recipiente o en el envoltorio crea continuidad. Comprueba el peso y la presentación del producto para planificar su proporción en cada ramo.